El hombre sale de la cueva, ve su sombra en el suelo. Con una tiza le dibuja alas y aprende a volar. Le dibuja un techo y aprende a ser padre, madre, electrodoméstico. Le dibuja ruedas y aprende a viajar. Le dibuja muros y aprende a ser dueño. Cuando la tiza se acaba y vuelve a su cueva, ya ha olvidado cómo ser hombre.
lunes 17 de agosto de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Es demasiado bello.
ResponderSuprimir