lunes, 7 de septiembre de 2009

Fragmento V de Never ever, Salvador Novo

ah pero a veces amanecemos con el alma de opereta
y quisiéramos tener un coche de caballos blancos
blancos como las nubes que miramos pasar echados en la
hierba verde
mientras el cielo como una encuadernación perfecta de
tafilete
mientras nada pero se dice mientras como se acude a otra
cosa
y sentimos unas grandes ganas de llorar rabiosamente
de decir muy malas palabras o de ser infinitamente dulces
si ahora que salió de la cárcel hubiéramos cumplido el
deseo
de matarlo o ahogarlo de revolvernos en su sangre salada
sería bonito ver qué opinaba la gente del doble crimen
y entonces se pondrían a hurgar en los archivos
y al día siguiente ya tendrían la clave del misterioso
suceso
y lo darían a conocer a sus lectores como una prueba
fehaciente
de hasta dónde hemos llegado qué barbaridad es necesario
poner un dique a la criminalidad ambiente
desgraciadamente para las buenas familias las cosas no se
pueden prever
y Abel y Caín seguirán matándose con una quijada de asno
pero Adán y Eva seguirán acostándose juntos todas las
noches
y Moisés no podrá atribuírsele a la hija del Faraón
porque la pobre no hizo sino encontrárselo en el baño
y luego el pendejo le salió jurisprudente y legislador
y le floreció la vara y abrió el Mar Rojo
y su tribu llegó a la Tierra Prometida en que todo era claro
como una clara de huevo perfectamente clara o como la
poesía
o como la música de Beethoven o como la gelatina
o como el agua en que se lo encontraron o como el agua
en que San Juan Bautista bautizaba a Salomé con sus
lágrimas de cocodrilo
tan prósperas tan fecundas como todos los demás Juanes
Nepomucenos
Evangelistas y Teotihuacanes de la última hoja del
Calendario Azteca

1 dicen tal o cual cosa.:

  1. Buena obra. Me hubiera parecido mejor un fragmento mayor. Buena selección.

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Y dice.